Haca aos que quera ver este western, por motivos tan sencillos como lo mucho que me gusta la melanclica cancin de Peggy Lee del mismo ttulo, quera ver qu imgenes la haban inspirado, o si habra sido al revs...
Finalmente lo emitieron ayer domingo por la tarde, y me pareci una propuesta muy curiosa: creo que de Nicholas Ray slo he visto Rebelde sin causa, que cada vez que la veo me parece ms y ms ridcula, y me parece mejor actor Sal Mineo que James Dean. Es que yo lo de Dean y Marilyn cada da lo entiendo menos, si hubieran vivido lo suficiente para equivocarse no seran los mitos que son.
No s si la habr asimilado bien, dado el poco tiempo transcurrido desde su visin, pero puedo asegurar que me interes infinitamente ms que esa peli de rebeldes tan famosa: creo que no haba visto antes un western en el que las mujeres no slo tuvieran un papel activo, sino que fueran el motor de la trama y tomaran las decisiones, aparte de protagonizar el duelo final.
No me atrevera a asegurar que fuera feminista, -aunque para 1954 es espectacular- puesto los actos de Vienna y Emma Small, especialmente los de la segunda, menuda gilipollas por cierto, tienen como motivo la atraccin por un hombre determinado, si fueran realmente independientes creo que no habra pelcula: aunque este problema tambin lo tienen muchos hombres en no precisamente pocas pelculas, el despecho por la posesin de alguien, cmo si fuera algo y no como en una relacin de igual a igual.
Si bien el personaje de la Crawford es algo ms independiente y mucho menos impulsiva que la otra, sus actos no dejan de girar en torno a la figura de Johnny Guitar, la obsesin de su vida. He de decir en su defensa que la gran mayora tiene un Johnny por ah, por mucho que no lo busquen; creo que el desear alguien que nos comprenda y que nos ame no es una cosa indigna tampoco, ni la oprime a una necesariamente: muchas veces el autntico problema es que se vea como obligatorio, cuando ni siquiera es algo que depende completa y nicamente de las decisiones de uno de los sujetos, hay una buena parte de azar en ello. Adems, hay quin prefiere la soledad y debe ser respetada. Y aqu se acaba mi habitual paseo por los Cerros de beda, mi patria natural junto con la Luna de Valencia y similares.
La verdad es que me result muy ambigua, a veces no saba si nos defenda o nos estaba atacando: de Vienna se dice en un momento del film que tiene temple de hombre y que piensa como hombre, lo que no s si responde a la deleznable idea de que las nicas virtudes positivas son las masculinas o si se critica precisamente eso, aunque me inclinara por lo segundo teniendo en cuenta el final. Sin embargo, es por consideracin a su sexo que en otro momento crucial, uno de los esbirros del ganadero y esa odiosa Mercedes McCambridge se niega a ajusticiarla, y es Johnny quin interviene en ese momento, como admitiendo que en realidad las mujeres s necesitan a los hombres, aunque teniendo en cuenta lo arisco del vaquero impasible para con la protagonista tambin l la necesita, quiz lo que subyace es una necesidad mutua, una idea del amor ms justa, si es que eso es posible.
Aparte del tringulo que preside la pelcula tenemos las relaciones de lealtad entre los hombres del chulito Dancin' Kid -es que lo de Danzarn me mata de risa
Adems de la constelacin de personajes, que son tan ricos los del lado ms o menos forajido como intencionadamente homogneos los del lado de la ley, con la excepcin de Emma, el servil McIvers y un sheriff demasiado honesto: queda claro de que parte estaba Ray, ya que se ha dicho que era una crtica al maccarthysmo y la intolerancia que sufri Hollywood y que eliminara a todo el pensamiento organizado de izquierdas.
O eso es lo que creo que ocurri, recuerdo haber ledo un libro conmovedor de Roman Gubern sobre la caza de brujas, me emocion pensar en Humphrey Bogart, Lauren Bacall o el siempre alegre Gene Kelly volviendo cabizbajos e impotentes a la ciudad del cine que cambiara sustancialmente a raz de esa terrible represin ideolgica. Esas revelaciones me produjeron una gran tristeza.
Quiz existan inexactitudes en mi idea de eso, hace mucho tiempo que lo le, y he tirado de memoria, no de google, tampoco es que haya muchos libros a favor del maccarthysmo que me apeteciese leer...
Ups. Ya me he vuelto a ir por las ramas...el caso es que por si no bastara con esos inolvidables personajes, tenemos unos dilogos de excepcin, incluso constituidos en referencia -pues no habr ledo veces lo de Nunca le doy la mano a un pistolero zurdo y el dilogo en el que Vienna le pide a Johnny que le mienta- y que provocan un deseo incontenible de revisin, aunque slo sea para admirar an ms esos colores tan raros, que no s si es que la calidad de la copia era asquerosa o si es que siempre han faltado azules y verdes por algn motivo en especial, o para que nos cuenten otra vez la historia de uno de los pistoleros ms originales de la historia del cine, atrayente combinacin de dureza y humanidad, y la mujer ms dura del oeste, sin duda alguna.
Creo que se sobreentiende que todos los actores, hasta el menor de ellos, estn magnficos, especialmente Joan Crawford, ms all de estereotipos o de su condicin de estrella, al menos aqu.
Si la viera ms veces sera inevitable darle un puesto de honor en mi cambiante lista de pelculas favoritas de todos los tiempos. Y eso que este gnero en concreto me gusta poco.
Entonces vamos t y yo, mientras la tarde se extiende contra el cielo como un paciente anestesiado sobre una mesa... T.S Eliot, "La cancin de amor de Alfred J. Prufrock"




